Dolor en los pies causas

Cuando los pies sufren.
Llegado a este punto, los pies se “hinchan” y sensibilizan. Incluso, hasta puede sentirse que la temperatura de esta parte del cuerpo es más elevada de lo normal. Es probable que al recostarse y colocar las piernas en posición horizontal, la “hinchazón” -llamada clínicamente edema- desaparecerá en cuanto la circulación sanguínea retome el ritmo adecuado. Esto al menos sucederá hasta que vuelva a ponerse de pie y el proceso de inflamación se repita. Todo lo cual tiene una explicación, y es la siguiente:
• La acumulación de sangre en los tobillos que no logra retornar, genera un aumento de presión a nivel de las venas, provocando que se filtre el líquido hacia los tejidos, ocasionando un edema.
• Este es el primer paso a una serie de factores que luego se desencadenan, ya que cuando el edema se hace crónico, termina por endurecerse: clínicamente se dice que se fibrosa, debido a que se produce como una cicatriz.
• Con el correr del tiempo, el proceso se torna irreversible: el reposo ya no causa ningún efecto, y las alteraciones comienzan a sumarse.
¿Cuáles son estas alteraciones, que tanto molestan, y que si son tratadas a tiempo, pueden prevenirse?
• Hipcrpigmentación: se produce debido a la acumulación de sangre en el pie, provocando pequeñas rupturas de los capilares en las venas más pequeñas, debido a la gran presión, y originando pequeñas hemorragias que liberan hemoglobina -el pigmento rojo de la sangre- transformándose en marrón el color rojo que antes evidenciaba.
• Eczemas: sobre el teireno hiperpigmentado es habitual su aparición y consiste en reacciones de la piel que provocan dermatosis, siendo esta última una enfermedad caracterizada por la aparición de microvesículas que originan picazón y que al romperse dejan una costra, con la consecuente posibilidad de infección. Todo este proceso se produce porque la piel está muy debilitada.
• Erisipela: ésta es una infección provocada por el estreptococo -microbio que se encuentra en forma habitual en la piel- y que se multiplica produciendo una infección cuando existe un debilitamiento de la piel. Se manifiesta con fiebre elevada, junto a la aparición de una o varias manchas rojas.
• Ulcera: se presenta en la piel como una consecuencia. Que se mantiene en forma crónica, por una falla en los mecanismos de reparación de la piel. Normalmente, si se produce una herida, estos mecanismos aseguran que en cuatro o seis días cicatrice y todo vuelva a la normalidad. En cambio, si existe insuficiencia venosa, el sistema de reparación se ve afectado, impidiendo su normal funcionamiento de tal modo que la úlcera no cicatriza, aumenta de tamaño y devienen las consecuencias. Pero no todas las várices terminan en úlcera.
• Tromboflebitis superficial: es la formación de un coágulo dentro de un vaso sanguíneo. Frecuentemente se localiza en la safena interna y las venas de la cara externa de la pierna. Se presenta sobre todo en personas de edad avanzada, portadores de várices (yaricofle-bitis). Se presenta con dolor y aumento de la temperatura local. La coloración de la piel cambia del rojo al violeta y los tejidos se edematizan. En la mayoría de los casos, puede tratarse con antiinflamatorios y aspirinas.

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