Las enfermedades que se confunden con celulitis

AFECCIONES MAS FRECUENTES: La intención no es ser alarmista sino, por el contrario, advertir de las muchas enfermedades que pueden confundirnos. Existen tres afecciones muy frecuentes: linfedema, lipodistrofias circunscriptas, también llamadas adiposidades localizadas y la paniculopatía edematofibroesclerótica más conocida como celulitis. Estas pueden encontrarse aisladamente como única patología, aunque muchas veces coinciden en una misma persona e inclusive en una misma zona. No obstante, por razones didácticas, las describiremos separadamente. Linfedema: A diferencia de otros, cuyo origen es el cardíaco o el renal, es una afección de origen linfático caracterizada por edemas en los miembros inferiores. La imagen es de pierna gruesa y disarmónica. Los trataremos de clasificar en esenciales, cuando no conocemos las causas que originaron la alteración y secundarios: el linfedema se presenta como consecuencia de enfermedades o situaciones anómalas. Dentro de los linfedemas esenciales encontramos la aplasia, que es la ausencia total de vasos linfáticos en un área del cuerpo humano. En muchos casos, los espasmos de los vasos linfáticos generan situaciones que semejan la carencia de éstos. En cambio la hipoplasia, que es un número menor de vasos linfáticos en una región corporal determinada, es más frecuente de encontrar. Referente a los linfedemas secundarios, las causas que los provocan son variadas y los más frecuentes son los traumatismos, los procesos inflamatorios de los vasos o ganglios linfáticos, los procesos tumorales y los llamados iatrogénicos, que son los ocasionados por una terapia médica. Por lo general, los linfedemas esenciales se presentan de manera lenta y evolucionan progresivamente a diferencia de los linfedemas secundarios, que son de aparición brusca. Los linfedemas evolucionan en tres etapas, con diferentes signos clínicos en cada una de ellas. Pero, podemos enumerar ciertas características comunes a las tres: Cursan sin dolor. Presentan el signo de la fóvea, que es la depresión que queda en la piel cuando la comprimimos durante unos segundos. La piel se encuentra engrosada. Presentan el signo de Stemmer, que es la imagen voluminosa del dorso del pie, especialmente a nivel del segundo dedo, producto del edema y que se observa en casi todos los casos. Es muy importante recordar este signo, ya que los dedos del pie “gorditos” -principalmente en el nacimiento de los mismos- nos ayuda de manera importante a hacer un correcto diagnóstico diferencial.

Lipodistrofias circunscriptas o adiposidades localizadas. Son las acumulaciones de células grasas o adipocitos en una zona determinada. Se caracterizan por ser resistentes a las dietas rigurosas y a los programas de intensa actividad física. Su aparición está relacionada con el aumento del número de adipocitos y hablamos entonces de una adiposidad hiperplásica. Si en cambio existe un aumento del tamaño de las células adiposas, estamos en presencia de una adiposidad hipertrófica. Las adiposidades localizadas son las responsables del aumento del volumen de una determinada zona, con el consiguiente aumento de contornos y pérdida de la armonía corporal.El aspecto de la superficie cutánea es lisa, homogénea y de color normal. La ausencia de irregularidades es de fundamental importancia a la hora de realizar un diagnóstico, la secreción sebácea es normal, no presenta dolor, la elasticidad cutánea está conservada, no se observa edema y no se palpan nodulos. Es importante recordar, que la forma clínica pura de las adiposidades localizadas tal como la estamos describiendo, se encuentra en un número significativo de casos. Sin embargo, este diagnóstico se complica cuando la paciente padece también de celulitis y estamos entonces en presencia de una situación patológica mixta que obviamente modificará el tratamiento.

Paniculopatia edematofibroesclerotica o celulitis: Es un proceso de alteración metabólica dermohipodérmica que afecta distintas zonas corporales. La multifactorialidad de causas llevan a una alteración microcirculatoria cutánea y posteriores inconvenientes en el espacio intercelular, con un compromiso integral del tejido celular subcutáneo por sufrimiento anóxico. Es decir, que el resultado final de falta de oxígeno termina por generar una reacción del tejido conectivo dérmico e hipodérmico caracterizada por edema inicial, reemplazado luego por fibrosis y que finaliza con la escleriosis en micro y macronódulos del panículo adiposo.

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