Soluciones al labio leporino

El caso que nos ocupa es el de una mujer de 35 años, nacida con labio leporino y que en el momento en que acude a nosotras ha sufrido 2 intervenciones. Al principio nos manifestó sus dudas. Ella no se pintaba los labios para no llamar la atención sobre su cicatriz. Temía que al perfilarse los labios, las miradas de los demás irían directamente al defecto y no al contorno.
Nuestra opinión era la contraria ue la cicatriz seguirá allí (No podíamos hacer milagros), pero el efecto óptimo que se conseguirá con la micropigmentación hará que las miradas se dirigían al contorno de la boca no a la cicatriz.
Esto mismo se ha podido comprobar en bocas surcadas por arrugas: el efecto óptico de la micropigmentación supone una especie de corte de las arrugas que llegan al borde del labio.
Una vez que la cliente dio su consentimiento, procedimos a realizar la tecnica.
Nos encontramos ante un labio superior asimétrico, desdibujado en su contorno y sin el corazón central.
A la dificultad de conseguir que el perfilado fuese simétrico en ambos lados y adecuado en el centro, se sumaba que al llegar a la “V” central, se trabajaba sobre una zona de tejido cicatrizal, que ofrecía una mayor resistencia tanto a la entrada de la aguja como a la captación del pigmento.
Había que conseguir un trazado homogéneo tanto en la forma como en el color.
Se hizo un primer trazado que se repasó a los 15 días.

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