Los autobronceadores externos

Los autobronceadores externos• Mecanismo de acción
Los autobronceadores externos contienen dihi-droxiacetona, o DHA. La DHA, incolora al aplicarla, reacciona con los aminoácidos de la queratina y colorea la piel de forma casi idéntica al bronceado natural, dando a veces un matiz algo amarillento. Hay que apuntar que la DHA se conserva mal. Los medios ácidos limitan la degradación, pero la coloración no se desarrolla bien si no es en un medio alcalino. Por otra parte, es incompatible con todas las sustancias aminaceadas y con la trietanolami-na (la coloración se desarrolla entonces en el producto y no en la piel). Las nuevas fórmulas (liposomas, microcápsulas) la protegen.
• Presentación
Los autobronceadores externos se presentan en forma de crema, leches, espumas o lociones.

Composición: 

– Las emulsiones, espesas o fluidas (cremas o leches), están hechas a base de fórmulas clásicas: . cuerpos grasos emolientes, . emulsionante, . agua, . hidratante,
. DHA en una proporción de 2 a 5%.
– Las espumas son emulsiones fluidas impelidas por gas butano o propano.
– Las lociones son a veces hidroalcohólicas. Los primeros bronceadores sin sol, que datan de 1945 en Estados Unidos, eran lociones para después del afeitado.
• Modos de empleo
– Hay que extender el autobronceador de forma muy uniforme para que no provoque clapas antiestéticas.
Presentan un inconveniente, y es que reaccionan con más fuerza en las pequeñas lesiones de la p un grano de acné o una pequeña costra en la pt na se colorearán más intensamente y serán rr visibles. Es preferible pues evitar el uso de esi productos cuando no se tiene una piel muy u forme.

– La coloración se obtiene en unas 6 horas y de parece al cabo de 3 ó 4 días. Es recomendable entonces aplicar el producto a diario, o en d alternos, para conservar una piel suficientemente bronceada.
– Se puede utilizar los autobronceadores tanto el rostro como en el cuerpo. No presentan inconvenientes para la piel.
Hay que saber en cambio que esa coloración equivale de ninguna forma a un bronceado natural y que, por consiguiente, no protege de los efectos del sol.

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