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Como determinar si sus medidas son las ideales

 Como determinar si sus medidas son las ideales

DETERMINE SI SUS MEDIDAS SE CORRESPONDEN CON LAS IDÉALES
Existen dos métodos para determinar si nuestra acumulación de grasa es normal o excesiva:
A. El primero consiste en tomar el perímetro de la cintura con una cinta métrica y corroborar los valores obtenidos con los de la tabla “Medidas del perímetro de la cintura”. Atención: la medición debe realizarse en posición de pie. La cintura es la menor circunferencia existente entre la última costilla y la espina ilíaca anterosuperior (comienzo de la cadera).

MEDIDAS DE LA CINTURA SEGÚN EDAD Y ESTADO HORMONAL
Sexo y edad Valores deseables Valores de riesgo
Hombres y mujeres menores de 40 años es desable menos de 75 cm y no más de 85 cm
Hombres y mujeres mayores de 40 años menos de 80 cm  y nunca más de 90 cm
Mujeres posmenopáuskas menos de 90 cm y no excederse de 100 cm
B. El segundo modo de evaluar las acumulaciones grasas es conociendo la relación cintura-cadera. Ésta se obtiene dividiendo el valor del perímetro de la cintura por el de la cadera. Para la medición de la cintura, ya se ha descripto el método en el punto A. La cadera se mide en la zona de mayor perímetro al nivel de la región glútea. Luego, se dividen ambos valores.

RELACIÓN CINTURA-CADERA = Perímetro de cintura/ Perímetro de cadera
Como regla general, para que no existan riesgos, debe haber una relación inferior a 0,80 cm para la mujeres y menor de 0,90 cm para los varones.

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Las causas de la grasa abdominal

Las causas de la grasa abdominal

Las causas más comunes que provocan un aumento de grasa en panza y cintura están ligadas a:
1 MALOS HÁBITOS ALIMENTARIOS
• Una excesiva ingesta de calorías en forma de grasas, carbohidratos (pan, pastas, golosinas, dulces) y alcohol.
• La cocción de los alimentos por fritura o utilizando excesiva cantidad de grasas en salsas, guisos, etc.
• El consumo habitual de hamburguesas, milanesas fritas, con mucho aderezo.
• Desayunar o merendar habitualmente con facturas, tostados, manteca.
• Realizar menos de 4 comidas diarias o no desayunar, lo cual provoca una disminución del gasto calórico y, por lo tanto, un aumento de las reservas grasas en el abdomen.
• Hacer una picada antes de las comidas con fiambres, embutidos, papas fritas, etc. • Beber más de 1 copa de vino por día, en el caso de las mujeres; y más de 2 copas diarias en el caso de los hombres. Hasta esta cuota de alcohol puede combus-tionarse sin causar acumulación de grasas en el abdomen, pero, si la superamos, será difícil que esto no ocurra.
2 SEDENTARISMO
El estar varias horas frente a la televisión, al trabajo de oficina o con la computadora, no prescindir del auto, son todos hábitos cotidianos que nos inmovilizan la mayor parte del día. Al no movernos, disminuimos notablemente la irrigación de sangre y, por consiguiente, llega menor cantidad de oxígeno al tejido graso. Esto evita la combustión de grasas y favorece su acumulación, especialmente en el abdomen. Y ésta, cuando supera los valores establecidos como de riesgo, se asocia con la aparición de enfermedades (aumento de colesterol, lípidos y glucosa en sangre, aumento de presión arterial, gota, etc.).
3 ESCASA ACTIVIDAD FÍSICA AERÓBICA 0 FALTA DE ELLA
Que es la que utiliza, como fuente de energía, los depósitos de grasa, en especial los del abdomen. Entre los deportes aeróbi-cos, encontramos la caminata, el trote, andar en bicicleta, nadar, entre otros, siempre que se realicen con una frecuencia no menor a 2 veces por semana y un mínimo de 20 minutos.
4 EDAD
Con el aumento de la edad, el organismo disminuye su gasto calórico y favorece el aumento de grasas en el abdomen. Por ejemplo, mientras que, para una adolescente, el gasto calórico se encuentra entre las 2.000 y las 2.500 calorías por día; para una mujer adulta, este rango disminuye hasta las 1.500 ó 2.000 calorías por día, dependiendo, en ambos casos, de la actividad física desarrollada.
5 CAMBIOS HORMONALES
• En la mujer, durante el embarazo y la lactancia, el organismo acumula grasa como fuente de energía para la fabricación de la leche; luego de este período, es muy común que parte de la grasa quede en el cuerpo al coexistir los otros factores antes mencionados.
• En la menopausia, la disminución de los estrógenos favorece el aumento de grasa abdominal, algo similar ocurre en el hombre cuando -con la edad- ocurre una disminución de la testosterona.
6 EL ESTRÉS
También incrementa las posibilidades de tener adiposidad localizada en el abdomen. ¿Por qué? el estrés es una respuesta real del sistema nervioso a situaciones de alarma, que estimula las glándulas adrenales para la liberación de distintas hormonas, particularmente de la adrenalina y del cortisol. Este último, cuando aumenta en sangre, favorece la fabricación de grasa por el organismo (lipogénesis), la cual se deposita en el abdomen.

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